martes, 13 de septiembre de 2016

Proyecto que intenta replicar la experiencia japonesa en el manejo del riesgo por huaycos en Perú

El punto de vista japonés es un ejemplo de lo que se consigue con disciplina y trabajo en equipo. En prevención de desastres los japoneses han desarrollado la tecnología SABO, del Instituto del mismo nombre. La propuesta central de dicha tecnología es construir obras y evaluar como evolucionan en el tiempo previendo sus fallos.

En el Perú una iniciativa peruana con apoyo de la Agencia de Cooperación internacional del Japón – JICA busca aplicar la tecnología SABO en el manejo de desastres por huaycos.

 ANTECEDENTES
Luego de analizar diferentes zonas críticas en el Perú la Msc. Sandra Villacorta, especialista del Ingemmet ha propuesto desarrollar un Plan Maestro SABO en la quebrada Rayos de Sol en Chosica (Lima) para comprobar su eficacia y constituir un primer piloto de este tipo en el Perú. Escogió un área vulnerable de la ciudad capital por el elevado riesgo concentrado allí. Como se recordará, Rayos de sol fue uno de los lugares más afectados por los huaycos acaecidos el 23 de marzo del 2015 en Chosica produciéndose allí la muerte de 09 personas, entre ellas menores de edad, como la hija del alcalde del distrito de Cocachacra (Huarochirí, Lima) quien estudiaba en un colegio de Chosica. El proyecto busca atender eficientemente la problemática de los huaycos en Chosica con una gestión integral de la micro cuenca de la quebrada Rayos de Sol.

  
LA TECNOLOGÍA SABO

SABO en japonés significa “control de la erosión” y con ese nombre se conoce la tecnología introducida en el Japón en 1860 por especialistas holandeses y posteriormente perfeccionada con apoyo de expertos suizos y alemanes. Actualmente el término SABO en Japón incluye todos los trabajos de prevención y mitigación de movimientos en masa, considerando la influencia futura de las medidas de control adoptadas con énfasis en la calidad de dichas medidas.

Los métodos de trabajos SABO han sido clasificados históricamente en dos grandes grupos de obras (Asociación Japonesa SABO, 1981): en ladera y obras de control de torrentes.
Estructuras enormes, de hasta 10 metros de altura y 50 de ancho, que aguanten efectivamente las rocas. Complementarlas con diques disipadores, canales de drenaje, trabajos de forestación en la parte alta y media de las cuencas afectadas y de canalización de los cauces en la parte baja, y ubicacion de un área libre como depósito final de detritos.

LA PROPUESTA 
Se presentó como proyecto final del curso internacional “Disaster Management for Landslide and Sediment-Related Disasters (triggered by heavy rainfall, earthquake and volcanic activity), organizado por JICA, un plan preliminar que incluye la construcción de varias represas SABO en el cauce de la quebrada Rayos de sol. Las estructuras se diseñan de tal forma que puedan soportar efectivamente las rocas y sedimento trasladado pro los huaycos. La infraestructura planificada incluye lacanalización del cauce hasta su desembocadura y delimitar áreas como depósitos de detritos (amortiguamiento). Las estructuras estarían situadas por encima de la zona urbana. Se incluyen además  diques disipadores, canales de drenaje y trabajos de forestación en la parte alta y media.

Aunque la puesta en marcha de una estructura SABO suele ser muy costosa, la profesional cree que con apoyo internacional podría aplicarse un proyecto piloto en Perú para medir su eficacia. Para ello cuenta con el apoyo de la Asociación de Ex-Becarios de Japón (APEBEJA) quien gestiona a través de JICA la cooperación del gobierno japones para llevar a cabo el proyecto.

En el 2015, Sandra Villacorta y otros expertos de INGEMMET elaboraron un informe que explicaba la dinámica de los huaycos de Chosica. El documento sirvió de base para el de estudio de análisis de riesgo de CENEPRED y el de poblaciones vulnerables de la ANA. Fundamentó ademas la decisión del Ministerio de Vivienda de trasladar, en una primera etapa, a 140 familias de la quebrada Carossio.